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Embarazo y Balneario

Spa

Seguramente habrás podido escuchar que no es recomendable para las embarazadas acudir al balneario. Tal es esa recomendación, que los propios balnearios lo preguntan y prohiben su entrada.

Pero, ¿Por qué no se puede ir al balneario si estoy embarazada?

En principio debemos matizar que no es una prohibición absoluta, sino que debe ser precisada. Pero lo cierto es que los propios balnearios, en aras a evitar su responsabilidad, prohiben la entrada a las embarazadas.

Lo que está claro es que los expertos no recomiendan ir al balneario durante el primer trimestre de embarazo ni durante los dos últimos meses.

Durante el primer embarazo porque es un periodo muy importante para la formación del feto y cualquier alteración puede afectar gravemente. Y durante las dos últimos meses el riesgo de parto prematuro también es destacables.

. Vamos a hablar de algunas cuestiones a tener en cuenta con distintas terapias realizadas en el balneario o en lugares con aguas termales.

También debes tener en cuenta que muchos balnearios cuentan con un médico que se encuentra en las instalaciones y podrás dirigirte a él para resolver las dudas o, te indique, aquellos tratamiento que puedan ser inocuos para el bebé.

Aguas Mineromedicinales

Muchos balnearios tienen aguas mineromedicinales que pueden ser absorbidos por la piel de la mamá y llegar hasta el feto. Esta absorción de “fármacos” puede tener un efecto contra el feto.

Piensa que el contacto de todo tu cuerpo con dichos minerales aumenta sobremanera la exposición al compuesto favoreciendo la absorción.

Estimulación térmica y mecánica

Este nombre tan rimbombante se refiere, principalmente, a la temperatura del agua en los balnearios y a los chorros y burbujas.

La temperatura de los balnearios puede ser peligrosa. Ten en cuenta la multitud de piscinas, con la consiguiente variación de temperaturas entre unas y otras pueden hacer poner en marcha las contracciones y pudiendo llegar a provocar en algunos, incluso, un aborto o parto prematuro.

También los chorros y las burbujas (elementos mecánicos) pueden tener un efecto similar, al anterior.

Baños de vapor y saunas

Los baños de vapor y saunas -ya sean secas o húmedas- provocan una disminución del flujo sanguíneo. Esta disminución del flujo sanguíneo provoca que tu bebé reciba menos oxígeno pudiéndole provocar daños si la exposición es muy prolongada.

¿No has notado como cuando entras en un baño turco o sauna, acabas un poco mareada? Esto se debe a que bajan la tensión y provoca estos leves mareos.

Mantas térmicas

También puede ocurrir que muchos tratamientos con envolturas requieren de la utilización de mantas térmicas. En este sentido, el efecto es el mismo que en los baños de vapor, baja la tensión y puede afectar a los niveles de oxígeno que le llegan al bebé.

Dicho todo lo anterior no debes asustarte y dejar de ir al balneario. Pero sí ten en cuenta que muchos de los balnearios son los que, directamente, prohiben la entrada a las mujeres embarazadas, para evitar cualquier tipo de responsabilidad que pueda producirse.

Si tienes alguna duda, no te olvides de consultar con tu ginecólogo, o con el médico del balneario que te podrá ofrecer más información.

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